El fuego se registró en el área de Separación de Aceites, muy cerca de la puerta 5, uno de los puntos más transitados del complejo. Las llamas se alcanzaban a ver desde varios puntos de la ciudad y las imágenes comenzaron a circular rápido, generando preocupación entre la población salmantina.
Respuesta rápida evitó una tragedia mayor
Afortunadamente, el incendio fue controlado en poco tiempo gracias a la intervención inmediata del personal de Pemex, apoyado por cuerpos de emergencia que llegaron al sitio para contener la situación.
De acuerdo con los reportes preliminares, no hubo personas lesionadas ni víctimas mortales, y tampoco se registraron emisiones de gases peligrosos que pusieran en riesgo a la población.
Las instalaciones no presentan daños mayores, lo que evitó una afectación más grave en una de las refinerías más importantes no solo de Guanajuato, sino del país.
Preocupación que no es nueva en Salamanca
Aunque esta vez el saldo fue blanco, el incidente volvió a encender la preocupación en Salamanca. La refinería “Ing. Antonio M. Amor” ya ha vivido eventos similares en años pasados, lo que deja sobre la mesa la necesidad de revisiones más profundas y constantes para evitar que un accidente de este tipo se salga de control.
Para muchos habitantes de la zona, el temor no es exagerado: vivir cerca de un complejo de esta magnitud implica convivir con el riesgo, sobre todo cuando el fuego aparece sin aviso en plena noche.
Investigación en marcha
Las autoridades correspondientes ya iniciaron las investigaciones para determinar qué provocó el incendio y si hubo alguna falla en los sistemas de seguridad o en los procesos operativos. Mientras tanto, la refinería continúa bajo supervisión y monitoreo.
En Guanajuato, y particularmente en Salamanca, el mensaje es claro: esta vez no pasó a mayores, pero el incidente deja una advertencia seria sobre la importancia de prevenir antes de lamentar, sobre todo cuando se trata de instalaciones estratégicas y de alto riesgo.
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